sábado, 9 de diciembre de 2017

Memnarch

Memnarch fue una encarnación sensible del Mirari, quien se volvió loco debido a la corrupción con el aceite brillante.

Durante la mayor parte de la historia de  Mirrodin, él fue el secreto señor del plano; manipulando y maquinando todo para lograr sus locas maquinaciones.
La existencia de Memnarch estuvo marcada por la contradicción; ya que el mismo puso en riesgo lo que había creado.
Durante la creación de Argentum, Karn creo varios Golem para que lo atendiesen y le ayudasen en su proyecto, además de ser también los guardianes de Galdroon, el castillo de Karn.
Cuando Karn dejo Argentum para entrenar a la recién ascendida Jeska, él le dio a sus guardianes dos regalos. Uno fue el Mirari, ahora convertido en uno de ellos, pero superior en inteligencia y el segundo fue una nave capaz de viajar entre los planos, la cual había ayudado a Karn en su creación.

Poco a poco este nuevo Golem se fue sobreponiendo a los demás, llegando a ser su líder. Llego a ser un prodigio en las matemáticas; lo que le ayudo a continuar con el proyecto de Karn.
Mientras la construcción del plano perfecto terminaba, unas anomalías conocidas como Blinkmoths comenzaron a llenar los cielos del plano. Memnarch estaba pasmado por esto.
Esto le impulso a actuar precipitadamente y creyendo que los Blinkmoths se debían a la carencia de vida en el plano, este uso la nave para secuestrar individuos de varias razas de diferentes planos. Así trajo Nacatls de Alara, Vampiros desde Innistrad, humanos de varios planos, lo mismo que algunas bestias.
Durante este proceso, Memnarch noto que una ligera mancha negra se había posado en su ojo derecho, pero no le dio importancia. La mancha solo parcia ser un poco de aceite y no  le dio importancia.
Luego de esto, renombro el plano llamándole Mirrodin. Usando a los Ur-Golems terraformo el plano, tras lo que comenzó a destruir a los golems del plano.
El proceso de llenar el plano de vida duro cientos de años, pues Memnarch no los integraba al planeta recién llegados, sino que experimentaba con ellos, creando razas aptas para las condiciones especiales del plano. Los especímenes quedaban dormidos mediante una máquina que les mantenía en animación suspendida conocido como el Soul Trap.
Durante todo este tiempo, Memnach trabajo en silencio y sin ser visto en el nucleo de Mirrodin.
Luego apareció otra anomalía; la infección conocida como Mycosynth, la cual transformaba la carne en metal. Memnarch logro usar la enfermedad a su favor y gracias a ella logro mutar a los especímenes con mayor facilidad.

A pesar de que poco a poco la superficie se llenaba de vida, el propio Memnarch, quien tenía mucho de la personalidad del Karn original comenzó a sentirse solo y resentido.
Comenzó a obsesionarse con nuevas creaciones y elementos de otros planos, los que exploro usando sondas y los Blikmoths, las cuales algunos eran portales a otros planos.
En uno de estos viajes, una de sus sondas llego a hacer contacto con una forma de vida particular, la cual eran mitad seres biológicos y mitad mecánicos. Tomo muestras y al estudiarlas, estas reaccionaron con su propia infección, acelerándola.
Memnarch se volvió errático y comenzó a obsesionarse de nuevo, pero esta vez con conocerlo todo. Así envió aún más zondas a otros mundos, una de las cuales fue secuestrada y reprogramada por un artífice de un plano lejano de nombre Tezzeret, quien la uso para ser el quien espiase Mirrodin de esta forma.

Al final de un tiempo, Memnarch comprendió que la única forma de obtener todo el conocimiento de los planos era ir en persona, por lo que se fijó una nueva meta, convertirse en  un planeswalker.
Comenzó entonces a secuestrar a los nativos de Mirrodin, a quienes usando una maquina llamada el Panopticon, drenaba sus vidas y la agregaba a la suya. Memnarch estaba seguro que con suficiente energía podría crear algo similar a una chispa. Sin embargo, el proceso fue lento, por lo que planeo absorber toda la vida de una sola vez.
Sin embargo, al conocer a Glissa Sunseeker, el planeswalker decidió robar su chispa dormida antes del último paso de su plan.

Luego de muchos intentos fallidos, al fin Memnarch logro confrontar a Glissa, quien estaba en posesión de los artefactos de Kaldra; pero Memnarch resulto ser más poderoso, por lo que su amigo, Bosh, uno de los últimos ur-golems del plano se sacrificó para darle una oportunidad más de escapar. La energía liberada por la batalla, si bien no le dio la chispa a Memnarch, cargo el panopticon con tanta energía que este creo un segundo sol, el sol verde.
Tras esta derrota, Memnarch se decidió a tomar la chispa de Glissa de una vez por todas y así se alió a los Veldaken y a los Nim, dotándoles de tecnología y armas y declaro una guerra abierta.
Viendo lo que estaba en juego, Glissa logro reunir a los elfos, goblins, humanos y Leonin bajo una sola bandera y la coalición Mirran se levantó contra Memnarch.
En una ataque de la coalición Mirran al pantano Mephidross se logró dañar gravemente a Memnarch, pero este logro a su vez adueñarse de Glissa, a quien capturo durante un periodo de cinco años, en la cual estudio a fondo a la elfa.
En sus experimentos su mano derecha era su torturador real, un goblin artífice de nombre Slobad.
Durante aquellos cinco años Memnarch logro diezmar a la resistencia. Finalmente, en un acto de traición, Slobad libero a Glissa justo antes de que los últimos rebeldes fueran derrotados.
Glissa escapo y logro reunir a los últimos guerreros, quienes decidieron en un intento desesperado, atacar la fortaleza de Memnarch, pero esto el Golem lo esperaba.

Durante la batalla, Memnarch logro derrotar a la resistencia y capturar a Glissa y al traidor Slobad.
Sin embargo, sacrificándose por su plano, al momento en el que el Panopticon de nuevo se activaba, Glissa salto hacia Memnarch, cayendo ambos al nucleo de energía puro de Mirrodin. La máquina exploto, pero le dio una chispa al goblin Slobad.
Al tocar el núcleo Memnarch exploto en un millón de trozos siendo destruido al fin, con lo que su barrera sobre el plano se levantó, lo que permitió la llegada del creador, Karn.

Slobad salvo a Glissa, quien aunque herida, logro salvarse de la muerte y Karn, usando su chispa devolvió la vida a los que Memnarch se las había robado.
Retomando los trozos de memnarch, karn recreo el Mirari, el cual dejo bajo la custodia de Geth, Slobad y Glissa

A pesar de la muerte de Memnarch, sus actos marcaron para siempre el futuro del plano. Los cinco soles darían energía a los cinco Pretores de Nueva Phyrexia y fueron sus actos, los que llevaron a la desesperación de la campeona del plano, quien finamente terminaría traicionándoles.

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